martes, 2 de octubre de 2012

Adaptarse III - Adaptación a uno mismo




Como hemos visto, la capacidad de adaptarnos a nuestro entorno, a los cambios que se producen en nuestra vida y en nuestro alrededor (entorno, relaciones, familia, trabajo, clima, luz...) es vital para ser felices y para disfrutar de nuestra vida.
Pero la principal adaptación que necesitamos es la adaptación a nosotros mismos y a nuestros cambios, vayamos a donde vayamos y tengamos lo que tengamos, si no nos aceptamos y nos adaptamos a nosotros mismos, nunca conseguiremos disfrutar de verdad de la vida, y siempre seremos seres infelices. Sin embargo si nos aceptamos y adaptamos a nosotros mismos, la adaptación al resto será más fácil.

Debemos adaptarnos a nosotros tal y como somos en cada momento, con nuestro físico, nuestra inteligencia, nuestra personalidad, nuestra edad..., sin mentiras y sin tapujos. Sin escondernos ni avergonzarnos de nada y sin querer aparentar lo que no somos, ya que esto solo servirá para crearnos problemas e inseguridades.

Aceptarse  y adaptarse a uno mismo no es  fácil. Muchas veces tenemos cosas en nuestro físico o pensamiento que nos negamos a aceptar porque nos resultan vergonzosos o creemos que nos hacen ser peor personas.
Aceptarse a uno mismo no significa conformarse y convertirse en un ser pasivo. Al contrario, si queremos mejorar lo primero que debemos hacer es conocernos bien para saber cual es nuestro punto de partida.
La tarea de aprender a aceptarse requiere afrontar nuestros sentimientos, combatir nuestros miedos, aceptar nuestro físico y aprender a convivir con lo que no podemos cambiar. Conseguirlo hará que nos sintamos más seguros de nosotros mismos, que nos atrevamos a perseguir nuestras metas,que afrontemos la vida de forma más realista y positiva y que no perdamos tiempo en intentar aparentar lo que no somos. No aceptarnos puede tener serias consecuencias como una autoestima baja, sentimientos de culpabilidad e inseguridad o incluso trastornos psicológicos como ansiedad, depresión o trastornos alimentarios, de igual manera esto cortará nuestras alas y nos hará personas menos capaces de perseguir y conseguir nuestras metas y de alcanzar nuestros sueños


ACEPTACIÓN A NUESTRO FÍSICO

Una parte muy importante de la adaptación a nosotros mismos es la aceptación y la adaptación a nuestro físico. Nuestro cuerpo es importante ya que es parte de nosotros y si nos queremos debemos cuidarlo. Es importante que sepamos como somos fisicamente y que queramos a nuestro cuerpo tal y como es. De la misma manera, podremos ver maneras de mejorar nuestro físico si esto es lo que deseamos.

Os voy a explicar un sencillo ejercicio "del espejo" que os ayudará a aceptar vuestro cuerpo y a quererlo.

 Debes situarte frente a un espejo en el que puedas contemplar por entero tu cuerpo y tu cara. Intenta prestar atención a lo que observas y a los sentimientos que empiezan a surgir. Mucha gente experimenta rechazo al comenzar con este ejercicio, así que no te preocupes y esfuérzate por seguir delante del espejo.
Como a casi todo el mundo, habrá partes de tu cuerpo o de tu rostro con las que estarás contento mientras que habrá otras que no te gustará  observar o que te causarán rechazo. Por ejemplo, es posible que te guste mirar tus ojos pero que te resulte incómodo ver las arrugas que se empiezan a formar. O que te guste tu cara pero no quieras ver tu cuerpo porque consideras que estás obeso/a.
Todas las personas sienten ese tipo de complejos, así que, aunque los sentimientos que notes al observarte te resulten desagradables, debes hacer el esfuerzo de continuar.
 Lo más fácil es huir, dejar de mirar, ya que muchas veces preferimos imaginarnos a nosotros mismos antes que vernos realmente. Esto es una negación de la realidad que, aunque en un primer momento nos tranquilice, sólo conduce a una baja autoestima y nos lleva a tener sentimientos de inseguridad y de inferioridad.
Tenemos que seguir mirando nuestra imagen y decirnos a nosotros mismos frases como “Me acepto a mí mismo por completo, sean cuales sean mis defectos”."Me acepto y me quiero tal y como soy", "yo soy esta persona , me respeto y me quiero" Intenta mantenerte relajado y respirando profundamente y repítete la frase a ti mismo una y otra vez durante uno o dos minutos. Este sencillo ejercicio te puede parecer inútil o incómodo, pero si lo repites durante un tiempo, estos pensamientos irán quedando grabados en tu subconsciente y poco a poco notarás que tu autoestima aumenta y que de verdad estás empezando a aceptarte.
El hecho de aceptarte te dará fuerzas para hacer cambios en los aspectos que no te gustan y que está en tu mano variar, en lugar de seguir negándolos sin hacer nada para cambiarlos.
Por supuesto, nuestra autoestima no debe basarse en el físico, pero no debemos olvidarnos de el.



NUESTRO INTERIOR

Por supuesto, la parte más importante de nosotros mismos no es el físico (aunque no debemos ni podemos olvidarnos de el).
Nuestro gran poder, nuestro tesoro, nuestro verdadero Yo, lo que nos hace únicos, es nuestro interior. Cada uno de nosotros es un ser irrepetible y el verdadero valor está en ser uno mismo y no intentar parecerse a otras personas.
Si intentamos parecernos a otras personas, entonces perdemos nuestra identidad  y nuestro valor como seres únicos.
Es bueno tener ejemplos que seguir, pero con el objetivo de hacernos mejores, de crecer interiormente y de convertirnos en mejores personas.

Si cultivamos nuestro interior, si intentamos cada día aprender cosas nuevas, si utilizamos nuestros esfuerzos en ser mejores personas, si no nos dejamos engañar y somos fieles a nuestros principios, entonces nuestro tesoro interior irá creciendo con el tiempo y cada vez veremos la vida desde una perspectiva más enriquecedora, y día a día descubriremos que vamos creciendo y mejorando y que el paso del tiempo nos hace mejores.

Podemos llegar a sentirnos orgullosos de nosotros mismos, de nuestras fuerzas y de nuestras ganas de mejorar. Según vayamos creciendo ( aunque nuestro cuerpo se vaya haciendo menos atractivo) podemos hacer que, sin embargo, con nuestro interior pase lo contrario, que con el paso del tiempo mejoremos como personas, y que nuestro  tesoro interior vaya creciendo.

Debemos descrubrir como somos, cuales son nuestros sueños, nuestras metas, nuestros gustos y, sobre todo cuales son los principios básicos a los que no debemos renunciar. Debemos perseguir nuestros sueños y no dejarnos engañar por la masa, por las  modas o por cualquier persona. Si no renunciamos a nuestros principios, entonces podremos sentirnos orgullosos de nuestros actos.Poco a poco iremos descubriendo cosas nuevas de nosotros mismos. Ser fieles a nosotros no significa que no podamos cambiar, precisamente el cambio es parte importante de nuestro crecimiento, pero debemos tener cuidado para que los cambios nos hagan ser mejores y no al contrario. Debemos querernos y darnos a nosotros mismos los  mejores cuidados y no conformarnos con cualquier cosa.

Esto no es egoismo, si estamos contentos y orgullosos de nosotros mismos, entonces podremos dar a los demás lo  mejor y compartir con ellos nuestra energía, nuestra vitalidad y nuestras ganas de aprender y mejorar.
Si conseguimos sacar lo mejor de nosotros mismos, entonces tendremos más posibilidades de que nuestras relaciones sean más auténticas, y de que atraigamos a nosotros lo mejor de las otras personas. Tendremos más posibilidades de que los demás se acerquen a nosotros en lugar  de  huir, porque la actitud positiva se ve y se nota en todo lo que hacemos, y repercute en lo que nos rodea.


 
Hasta el próximo post. Felices días para tod@s!
 
Mer Muñoz


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