lunes, 22 de octubre de 2012

Pensemos en positivo





La orientación mental  se refiere  a la forma en que  pensamos, podemos ver la vida a través de pensamientos negativos o a través de pensamientos positivos.

Muchas personas van por  la vida cargadas de  pensamientos negativos sobre su vida (sus relaciones, su futuro, su profesión, su familia…)

El mundo es un espejo que nos  devuelve  siempre la sonrisa o la mueca que le hacemos.

Si vamos por la vida con pensamientos negativos,  la vida nos devolverá cosas negativas (los pensamientos negativos hacen que nos comportemos de  manera que no atraigamos a nosotros situaciones o personas óptimas,  al contrario, sin darnos cuenta las personas optimistas y las buenas oportunidades se alejarán de nosotros.)

Nuestro mundo es el mundo  de las enfermedades del pensamiento, de esas enfermedades que  desembocan en úlceras de estómago,  crisis cardíacas, depresiones nerviosas… Todo va demasiado deprisa, no tenemos tiempo de pararnos a disfrutar de las pequeñas cosas ni de percibir las cualidades propias y de los demas. El estrés y los nervios no nos dejan tener pensamientos positivos.

 *****

Vamos  a ver si vamos por la vida con  tendencia a tener pensamientos negativos.
La orientación  mental negativa tiene algunos  síntomas: leélos y piensa si te identificas con ellos.

1-      La aficción por divulgar las malas noticias. Hay personas que tienen por costumbre y que no les cuesta nada divulgar las  malas noticias.

2-      La costumbre de hablar mal de los  demás.

3-      La necesidad o costumbre de buscar siempre el lado negativo  de las  cosas (incluso ante una buena noticia, ellos ven la parte negativa. Si se trata de hablar de alguien que ha hecho algo bueno, ellos resaltan la parte negativa de esa persona)

4-      La tenencia a darmatizar por  cualquier  cosa.

5-      La costumbre  de pensar que los demás no buscan nada bueno cuando  se  acercan a nosotros

6-      Miedo  al cambio

7-      Miedo a la enfermedad, pensamientos  negativos con respecto  a la salud

8-      Miedo a mostrarse tal como es cada uno.

9- Miedo a relacionarnos con los demás.

10- Miedo a conocer nuevas personas.


Es muy probable que seamos negativos sin saberlo, es más, casi todos  nosotros hemos crecido en un ambiente negativo (nuestro aprendizaje se ha basado  en miedo  al  castigo, miedo a defraudar, miedo a hacer el ridículo, hemos crecido  con pensamientos negativos con respecto a nuestro país, a la situación económica, a la  salud, a la vida en general…)

Es hora de que nos demos a nosotros mismos una nueva  educación, basada en pensamientos positivos. Y es hora de que empleemos nuestros pensamientos  positivos para  educar a los que tenemos más cerca (nuestros  hijos, nuestros seres queridos…)

 

Es verdad que la persona optimista tiene las mismas posibilidades de equivocarse que la persona pesimista, pero la persona optimista vivirá  más feliz ante las mismas circunstancias  de  la vida. Además al tener pensamientos positivos, tendremos una actitud más valiente y tendremos más ganas de hacer cosas en la vida, lucharemos por nuestros deseos y seremos más propensos a conseguir nuestras metas.

 
*****


El cambio

No podemos dominar todos los acontecimientos de nuestra vida, pero si podemos y debemos dominar la manera en que los acontecimientos repercuten en nosotros.

La orientación mental positiva se aprende, es un proceso, no algo que se aprenda  de un día para otro. Hay que ir entrenándose y poco a poco lo conseguiremos.

A la hora de cambiar los pensamientos, es muy importante el lenguaje que utilizamos, muchas veces  utilizamos palabras que, sin darnos cuenta, nos  traen a la mente pensamientos negativos, cambiar el lenguaje es una parte importante para cambiar los pensamientos.
 

Algunos consejos para ir poco a poco adquiriendo una manera de ver la vida en positivo:
Utilizar frases con algo positivo, aunque nos estemos refiriendo a cosas negativas, por ejemplo a la hora de regañar a nuestros hijos, nuestra pareja … en lugar de decir “no hagas esto, no hagas lo otro…” intenta decir “por favor ¿puedes hacer esto así?...” o "estaría fenomenal que hicieses esto de tal forma..."

Delante de los niños no hay que emplear frases que los etiqueten negativamente (no decir cosas como “este niño es torpe…”)

Se agradecido, agradece a la vida todo lo que te da cada día, agradece a los demás los favores…

No desperdicies cualquier ocasión para hacer un cumplido que pueda alegrar a alguien. No se trata de ser falso sino de ver y aceptar la parte positiva , o los valores de otras personas.

Si estás en un grupo que esté criticando, intenta poner la nota positiva. Que seas tu quien demuestre que no todo es tan negro.

Mantén la sonrisa al menos cinco minutos al día, aunque te cueste.

Perdona, el perdón nos libera, nos hace más felices. No perdonar implica llevar una carga emocional que nos puede pasar factura. Si perdonamos nos liberaremos de esa carga. (El perdón es muy importante, dedicaré una entrada especial para este tema).

 
La forma de pensar es clave. Cómo piensas es determinante. "pensar positivamente" en cada momento da una ventaja fundamental.



Eres lo que piensas.

Sonríe y el mundo te sonreirá.

 
 
 


Hasta el próximo post. Felices días para tod@s!
Mer Muñoz

 

 

martes, 2 de octubre de 2012

Adaptarse III - Adaptación a uno mismo




Como hemos visto, la capacidad de adaptarnos a nuestro entorno, a los cambios que se producen en nuestra vida y en nuestro alrededor (entorno, relaciones, familia, trabajo, clima, luz...) es vital para ser felices y para disfrutar de nuestra vida.
Pero la principal adaptación que necesitamos es la adaptación a nosotros mismos y a nuestros cambios, vayamos a donde vayamos y tengamos lo que tengamos, si no nos aceptamos y nos adaptamos a nosotros mismos, nunca conseguiremos disfrutar de verdad de la vida, y siempre seremos seres infelices. Sin embargo si nos aceptamos y adaptamos a nosotros mismos, la adaptación al resto será más fácil.

Debemos adaptarnos a nosotros tal y como somos en cada momento, con nuestro físico, nuestra inteligencia, nuestra personalidad, nuestra edad..., sin mentiras y sin tapujos. Sin escondernos ni avergonzarnos de nada y sin querer aparentar lo que no somos, ya que esto solo servirá para crearnos problemas e inseguridades.

Aceptarse  y adaptarse a uno mismo no es  fácil. Muchas veces tenemos cosas en nuestro físico o pensamiento que nos negamos a aceptar porque nos resultan vergonzosos o creemos que nos hacen ser peor personas.
Aceptarse a uno mismo no significa conformarse y convertirse en un ser pasivo. Al contrario, si queremos mejorar lo primero que debemos hacer es conocernos bien para saber cual es nuestro punto de partida.
La tarea de aprender a aceptarse requiere afrontar nuestros sentimientos, combatir nuestros miedos, aceptar nuestro físico y aprender a convivir con lo que no podemos cambiar. Conseguirlo hará que nos sintamos más seguros de nosotros mismos, que nos atrevamos a perseguir nuestras metas,que afrontemos la vida de forma más realista y positiva y que no perdamos tiempo en intentar aparentar lo que no somos. No aceptarnos puede tener serias consecuencias como una autoestima baja, sentimientos de culpabilidad e inseguridad o incluso trastornos psicológicos como ansiedad, depresión o trastornos alimentarios, de igual manera esto cortará nuestras alas y nos hará personas menos capaces de perseguir y conseguir nuestras metas y de alcanzar nuestros sueños


ACEPTACIÓN A NUESTRO FÍSICO

Una parte muy importante de la adaptación a nosotros mismos es la aceptación y la adaptación a nuestro físico. Nuestro cuerpo es importante ya que es parte de nosotros y si nos queremos debemos cuidarlo. Es importante que sepamos como somos fisicamente y que queramos a nuestro cuerpo tal y como es. De la misma manera, podremos ver maneras de mejorar nuestro físico si esto es lo que deseamos.

Os voy a explicar un sencillo ejercicio "del espejo" que os ayudará a aceptar vuestro cuerpo y a quererlo.

 Debes situarte frente a un espejo en el que puedas contemplar por entero tu cuerpo y tu cara. Intenta prestar atención a lo que observas y a los sentimientos que empiezan a surgir. Mucha gente experimenta rechazo al comenzar con este ejercicio, así que no te preocupes y esfuérzate por seguir delante del espejo.
Como a casi todo el mundo, habrá partes de tu cuerpo o de tu rostro con las que estarás contento mientras que habrá otras que no te gustará  observar o que te causarán rechazo. Por ejemplo, es posible que te guste mirar tus ojos pero que te resulte incómodo ver las arrugas que se empiezan a formar. O que te guste tu cara pero no quieras ver tu cuerpo porque consideras que estás obeso/a.
Todas las personas sienten ese tipo de complejos, así que, aunque los sentimientos que notes al observarte te resulten desagradables, debes hacer el esfuerzo de continuar.
 Lo más fácil es huir, dejar de mirar, ya que muchas veces preferimos imaginarnos a nosotros mismos antes que vernos realmente. Esto es una negación de la realidad que, aunque en un primer momento nos tranquilice, sólo conduce a una baja autoestima y nos lleva a tener sentimientos de inseguridad y de inferioridad.
Tenemos que seguir mirando nuestra imagen y decirnos a nosotros mismos frases como “Me acepto a mí mismo por completo, sean cuales sean mis defectos”."Me acepto y me quiero tal y como soy", "yo soy esta persona , me respeto y me quiero" Intenta mantenerte relajado y respirando profundamente y repítete la frase a ti mismo una y otra vez durante uno o dos minutos. Este sencillo ejercicio te puede parecer inútil o incómodo, pero si lo repites durante un tiempo, estos pensamientos irán quedando grabados en tu subconsciente y poco a poco notarás que tu autoestima aumenta y que de verdad estás empezando a aceptarte.
El hecho de aceptarte te dará fuerzas para hacer cambios en los aspectos que no te gustan y que está en tu mano variar, en lugar de seguir negándolos sin hacer nada para cambiarlos.
Por supuesto, nuestra autoestima no debe basarse en el físico, pero no debemos olvidarnos de el.



NUESTRO INTERIOR

Por supuesto, la parte más importante de nosotros mismos no es el físico (aunque no debemos ni podemos olvidarnos de el).
Nuestro gran poder, nuestro tesoro, nuestro verdadero Yo, lo que nos hace únicos, es nuestro interior. Cada uno de nosotros es un ser irrepetible y el verdadero valor está en ser uno mismo y no intentar parecerse a otras personas.
Si intentamos parecernos a otras personas, entonces perdemos nuestra identidad  y nuestro valor como seres únicos.
Es bueno tener ejemplos que seguir, pero con el objetivo de hacernos mejores, de crecer interiormente y de convertirnos en mejores personas.

Si cultivamos nuestro interior, si intentamos cada día aprender cosas nuevas, si utilizamos nuestros esfuerzos en ser mejores personas, si no nos dejamos engañar y somos fieles a nuestros principios, entonces nuestro tesoro interior irá creciendo con el tiempo y cada vez veremos la vida desde una perspectiva más enriquecedora, y día a día descubriremos que vamos creciendo y mejorando y que el paso del tiempo nos hace mejores.

Podemos llegar a sentirnos orgullosos de nosotros mismos, de nuestras fuerzas y de nuestras ganas de mejorar. Según vayamos creciendo ( aunque nuestro cuerpo se vaya haciendo menos atractivo) podemos hacer que, sin embargo, con nuestro interior pase lo contrario, que con el paso del tiempo mejoremos como personas, y que nuestro  tesoro interior vaya creciendo.

Debemos descrubrir como somos, cuales son nuestros sueños, nuestras metas, nuestros gustos y, sobre todo cuales son los principios básicos a los que no debemos renunciar. Debemos perseguir nuestros sueños y no dejarnos engañar por la masa, por las  modas o por cualquier persona. Si no renunciamos a nuestros principios, entonces podremos sentirnos orgullosos de nuestros actos.Poco a poco iremos descubriendo cosas nuevas de nosotros mismos. Ser fieles a nosotros no significa que no podamos cambiar, precisamente el cambio es parte importante de nuestro crecimiento, pero debemos tener cuidado para que los cambios nos hagan ser mejores y no al contrario. Debemos querernos y darnos a nosotros mismos los  mejores cuidados y no conformarnos con cualquier cosa.

Esto no es egoismo, si estamos contentos y orgullosos de nosotros mismos, entonces podremos dar a los demás lo  mejor y compartir con ellos nuestra energía, nuestra vitalidad y nuestras ganas de aprender y mejorar.
Si conseguimos sacar lo mejor de nosotros mismos, entonces tendremos más posibilidades de que nuestras relaciones sean más auténticas, y de que atraigamos a nosotros lo mejor de las otras personas. Tendremos más posibilidades de que los demás se acerquen a nosotros en lugar  de  huir, porque la actitud positiva se ve y se nota en todo lo que hacemos, y repercute en lo que nos rodea.


 
Hasta el próximo post. Felices días para tod@s!
 
Mer Muñoz


martes, 25 de septiembre de 2012

Taller de energía vital

Hola a tod@s, esta semana os hago partícipes de un taller de psicología que, desde mi punto de vista, es de gran utilidad.
En él podemos aprender a utilizar mejor nuestra mente para mejorar nuestra vida, para mejorar nuestras relaciones con los demás, superar nuestros miedos, avanzar en nuestras metas.
 
El taller está "Basado íntegramente en ejercicios prácticos de CONTROL MENTAL PARA EL ÉXITO a través del HEMISFERIO DERECHO y la MENTE SUBCONSCIENTE."
 
Esta impartido por la psicóloga "Mayte Pascual",  quien cuenta con una gran experiencia en este área, y cuyo libro "“CONTROL MENTAL: EL NÚCLEO DEL ÉXITO”
" se regalará a los participantes.
Os dejo un enlace para ver más detalles del taller, espero que os guste.
 
 

lunes, 17 de septiembre de 2012

Adaptarse II - pérdida de seres queridos


Hola a tod@s, el tema de hoy es la continuación de la entrada de la  semana pasada. Es un tema delicado y he intentado tratarlo con delicadeza y optimismo. Espero que os guste.



La adaptación por la pérdida de un ser querido es compleja. El tiempo requerido y la dificultad dependerá de varios factores:

- Nivel de cercanía de la persona perdida
- Tiempo que se dedicaba o se compartía con esa persona
- Capacidad de la persona para solucionar problemas
- Autoimagen de la propia persona, pensamientos positivos y negativos
- Sentimientos de culpa
- Capacidad de la persona para realizar actividades que la hagan sentir bien
- ganas de superar la pérdida


EL DUELO
Cuando se pierde a un ser querido se pasa inmediatamente a un período de duelo.

Este tiempo es necesario y no hay que intentar  saltárselo ni minimizarlo.
El duelo es la reacción emocional, física y espiritual en respuesta a una muerte o una pérdida.

Las personas que están de duelo pueden experimentar los siguientes cambios:
  - Sienten emociones fuertes, como la tristeza y la ira
  - Tienen reacciones físicas, como falta de sueño o sensación de náusea
  - Tienen reacciones espirituales frente a la muerte. Por ejemplo, algunas personas se cuestionan sus creencias y se sienten muy decepcionadas de su religión mientras que otras descubren que su fe es más fuerte que nunca

El duelo no siempre se relaciona con la muerte.
Existen muchos tipos de pérdidas y no todas tienen que ver con la muerte. Una persona también puede hacer duelo tras la ruptura de una relación íntima o después de que un familiar se vaya a vivir fuera de casa o fuera de la ciudad.


El período de duelo es  un período necesario, hay que pasarlo para luego ir poco a poco recuperándose, no evites llorar si te apetece, no evites hablar del ser querido, expresar tus temores, tus sentimientos de culpa, tus pensamientos negativos… Tampoco pasa nada si durante un tiempo no quieres salir de casa o no te apetece hacer nada. El abatimiento y la apatía son normales en la primera etapa.
El período de  duelo puede tener una duración variable dependiendo de cada caso. Lo más duro es el primer año ya que en él hay que  vivir por primera vez todos  los acontecimientos anuales  sin el ser querido. Después de este tiempo lo normal es empezar a recuperarse y a adaptarse al nuevo estado.




SENTIMIENTOS DE CULPA

Tras la muerte  de un ser querido es frecuente que tengamos sentimientos de culpa. Siempre pensamos  cosas como “debía haber estado más con…”, “debía haber hablado más con…”, “debería haber hecho esto  o lo otro”, en definitiva: “debería/podría haber hecho  más”.

Los sentimientos  de culpa, como todos los  sentimientos  y pensamientos, nos hacen comportarnos de una manera determinada. En concreto, estos sentimientos nos hacen seguir anclados en el pasado y nos llevan al autocastigo y la autocompasión. Además no nos dejan avanzar ni adaptarnos a la  nueva situación.

Estos pensamientos  son normales pero no debemos dejar que se apoderen de nosotros. Siempre se puede “hacer más”, pero hagamos lo que hagamos esta frase va a seguir siendo cierta, es decir que por mucho que hagamos por cualquier  persona siempre nos podemos decir “podría haber hecho más”. De la misma manera, también es  cierta la frase “podría haber hecho menos”, sin embargo esta frase no nos la decimos.

Debemos saber que lo que hicimos por esa persona en vida estuvo bien, que estuvimos con el/ella y actuamos con amor, con nuestros aciertos y nuestros errores (como es normal).  Nadie es  perfecto, y en cualquier convivencia se comenten errores, se discute… no  debemos  dejar que nuestros pensamientos y recuerdos se centren en los malos momentos, debemos intentar acordarnos de los buenos momentos, de los recuerdos agradables. Recordar a la persona que se ha ido en momentos bonitos de la vida y con imágenes felices.  Esto nos  hará sentirnos mejor.

Muchas veces necesitamos que nos perdonen, que la persona fallecida nos perdone por cosas que hicimos o no hicimos. La  verdad es que en estos momentos nos estamos autocastigando. El único perdón que  necesitamos  es el nuestro. Tenemos que perdonarnos a nosotros mismos si de verdad pensamos que hay algo concreto por lo que pedir perdón. Al mismo tiempo debemos ser más objetivos y no recordar solo lo negativo. Es bueno que hagamos una lista de todas las  cosas buenas que  hicimos por la persona que perdimos.

. Solemos actuar como mejor sabemos o podemos en cada momento. Perdónate, es necesario para que puedas superar el duelo.



RECUPERACIÓN Y ADAPTACIÓN

Puede parecer imposible recuperarse después de perder a un ser querido. Pero la aflicción mejora gradualmente y se vuelve menos intensa con el tiempo.

Cuídate a ti  mismo

- Haz ejercicio, el ejercicio te ayudará a sentirte mejor. Aunque no te apetezca debes esforzarte por hacer  un poco de ejercicio diario. En nuestro sistema endocrino encontramos la sustancia llamada Serotonina, el hacer ejercicio físico, aunque sean 20 minutos diarios, hace que nuestro organismo genere ésta sustancia que ayuda a no tener depresión, mantengamos el nivel de serotonina necesario en nuestro organismo.

- Habla con alguien de confianza. Siempre que puedas habla de tus  sentimientos y de la  persona fallecida/perdida. Expresa  tus sentimientos y tus emociones. Si  no tienes nadie con quien te apetezca hablar, busca grupos de  ayuda, es más fácil hablar  cuando estas  en un grupo de personas con problemas parecidos, ya que sentirás comprensión. Estos grupos suelen ser  de  ayuda, sobre todo en la primera etapa.

Aliméntate de forma correcta. Aunque no te apetezca tu cuerpo  necesita alimentarse correctamente.

Duerme, el descanso es  fundamental. Si no duermes es más fácil que tus  pensamientos negativos se  apoderen de ti.

Realiza actividades, debes involucrarte  en alguna actividad que te guste  y te distraiga. Si no se  te ocurre  nada, puedes ir a tu ayuntamiento y preguntar que tipo  de  actividades tienen para que te den una idea. Realizar algún hobby, apuntarte a algún curso o trabajo de voluntariado….

Modificar  los  pensamientos negativos. Muchas veces  pensamos que no debemos recuperarnos, nos sentimos culpables si nos divertimos o nos sentimos bien, como si estuviésemos traicionando a la persona perdida. Estos pensamientos son impedimentos que nos ponemos a nosotros mismos a la hora de  recuperarnos. Debes saber que esto solo ocurre en tu cabeza y que no traicionas a nadie si te sientes bien.  Recuperarte y sentir menos dolor no significa olvidar a  la persona querida. Ella siempre estará en tu corazón y esto es lo que importa.
Debes tener visualizaciones de  ti mismo como una persona capaz de recuperar tu vida, capaz de superar el dolor y capaz de seguir disfrutando de la vida sin olvidar a la persona querida.
Si piensas que nunca lograrás recuperarte, esto te  impedirá hacerlo, debes decirte  a ti mismo que puedes hacerlo. Al principio el dolor es muy grande, pero poco a poco este dolor se va difuminando.
Para conseguir adaptarte a tu nueva situación debes tener ganas de hacerlo. La voluntad te dará fuerzas.

 Autenticidad. Debes ser  quien eres y no pensar en lo que pensarán los demás. Tu sabes el dolor que sientes y cuanto echas de menos a la persona perdida.
 Si te apetece llevar luto llévalo, pero que sea porque así lo  sientes, no por lo que pensarán los demás. Si sientes tristeza  o no tienes ganas de salir, no lo hagas, pero que no sea por  lo que pensarán los demás.
 No tienes que demostrar nada a nadie. Recupérate cuando puedas,  sal con tus amigos, realiza actividades, haz lo que tu mente y tu espíritu te pidan. Tu sabes cuáles son tus sentimientos y tus principios, actúa según ellos y siéntete orgulloso/a de ti mismo y de tu fuerza interior.
No intentes hacer lo que los demás esperan de ti.  Tampoco debes compararte con nadie,  ya que cada persona debe actuar según sus propios criterios  y principios.

Seguir adelante y aliviar el dolor no significa olvidarse de la persona perdida. Volver a disfrutar de la vida no significa olvidar a esa persona, ni traicionarla. Con el tiempo,  gracias a tus acciones, al apoyo de tus seres  queridos y tus ganas de adaptarte, superarás la pérdida.
Tómate tu tiempo, lucha contra los sentimientos  de culpa, perdónate a ti mismo, ten  ganas de recuperarte y poco a poco ve realizando acciones para salir adelante.


¡Feliz semana!


lunes, 10 de septiembre de 2012

Adaptarse




“Adaptarse o morir”, eso es lo que se dice, y este proverbio tiene mucha razón de ser.

En nuestra vida y en nuestro entorno ocurren cambios constantemente, nosotros debemos adaptarnos a esos cambios porque,  de lo contrario, sufriremos esa falta de adaptación. La adaptación debe ser de todo tipo, tanto física como mental. Voy a poneros un ejemplo muy simple,  si en invierno nos seguimos vistiendo como si fuese verano nos arriesgamos a coger una pulmonía y pasaremos frío.

Es necesario adaptarse continuamente a nuestro entorno, al tiempo,  a las personas que nos rodean, a los cambios de sentimientos, a las pérdidas…

 

Algunos ejemplos

 Una persona que es ascendida en el trabajo, se siente nerviosa y no logra realizar bien su nuevo trabajo, no se concentra, no duerme bien… al cabo de un tiempo está a punto de una depresión nerviosa. Esta persona no se ha conseguido adaptar y está sufriendo mucho, esto le puede llevar a padecer enfermedades tanto psicosomáticas como mentales.

Otra persona debe cambiar su ciudad de residencia, cuando llega a la otra ciudad no conoce a nadie, se queda en casa y no hace nada por conocer gente nueva, siente miedo y se siente sola, cada día que pasa se siente más sola y añora su ciudad y barrio anterior. Al cabo de un tiempo esta persona tiene una depresión y no se atreve a salir de casa.

Otra persona ha perdido un ser querido, y después de un período lógico de tristeza,  esta persona se aferra a esta tristeza y sigue haciendo las mismas cosas que antes. No hace nada por  adaptarse a la nueva situación y por mejorar sus sentimientos.

Estas personas sufren mucho y es muy posible que padezcan enfermedades psicosomáticas y que tengan trastornos mentales de algún tipo. Y todo porque no consiguen adaptarse a los cambios de sus  vidas.


Si tenéis problemas de adaptación debéis intentar solucionarlos, no os escondáis en vuestro miedo ya que esto no va a hacer más que agravar la situación. Podéis apuntar las situaciones concretas , las personas o los sitios que os crean una especial dificultad de adaptación y el porqué creéis que os pasa esto. Con esta información tendréis un punto de partida para actuar.


Adaptarse es sentirse a la altura de las circunstancias.

El mundo actual es muy superficial y ocurren las cosas muy deprisa. Por eso es muy difícil adaptarse,  tenemos que tener las ideas claras  de lo que queremos, de lo que nos importa y de lo que nos gustaría conseguir. Si  intentamos estar continuamente a la última de todo lo que nos impone la sociedad, esto nos hará estar continuamente en tensión y nos causará enfermedades de adaptación.

Nuestra sociedad va muy deprisa, las enfermedades de nuestra época son enfermedades de adaptación: crisis cardíacas, úlceras de estómago, depresiones nerviosas…

Todas las personas sufrimos en algún momento problemas de adaptación de una manera u otra.

Cuando no nos adaptamos a algo es porque tenemos un sentimiento de inferioridad , este sentimiento puede ser debido a cualquier cambio en nuestra vida. Sentimos que nos falta algo, que no estamos a la altura, que no tenemos suficientes conocimientos, que no somos suficientemente válidos… Este sentimiento puede durar unos minutos, unas horas, unos días o toda la vida. Depende de cómo respondamos a ellos.
Podemos sentirnos inferiores porque nos creamos menos inteligentes, sin posibilidad de amigos, menos capaces, menos guapos…

Para adaptarse hay que enfrentarse a las circunstancias, hay que ponerse en movimiento y no quedarnos quietos. Detectar las situaciones, personas o circunstancias que nos provocan incomodidad e intentar enfrentarnos a ellos.
 Si nos sentimos inferiores a alguien lo mejor es  intentar conocer a esa persona, hablar con ella, veremos que es una persona como cualquier otra y nos sentiremos más cercanos. Hay que intentar hacer cosas para conocer gente, salir de casa, realizar actividades para no estar encerrados y que nos hagan sentirnos más cómodos en nuestra nueva situación.

Si la falta de adaptación se debe a que sentimos que nos faltan conocimientos debemos ponernos en movimiento, intentar hacer nuestro trabajo, y si vemos que nos viene bien, podemos aumentar nuestros conocimientos con algún cursillo especializado.

Lo importante es no dejar que las dificultades de adaptación y los sentimientos de inferioridad nos dejen paralizados.

 

 

Adaptarse a uno mismo.

Una adaptación muy importante y fundamental es la adaptación a uno mismo.  Debemos  saber quiénes somos y debemos querernos y  aceptarnos tal y como somos, con nuestra edad, estatura, peso, nivel de formación, personalidad y sentimientos.  Aceptarnos como somos no significa que no podamos cambiar y mejorar, es más, para mejorar  siempre hay que ser conscientes de cómo somos y de esta manera sabremos cómo podemos avanzar.

Para adaptarnos a nosotros mismos, para querernos y sentirnos orgullosos de nosotros mismos, debemos vernos como algo más que el aspecto físico. El físico es una parte, pero no es la única y mucho menos es la más importante. Lo más importante es lo que tenemos dentro, lo más importante es nuestro “tesoro interior”. Debemos saber como somos, cuáles son nuestros gustos,  nuestros sentimientos, si somos o no capaces de amar, de sentir empatía, si  tenemos intereses por cosas importantes. Y, sobre todo debemos saber cuáles son nuestros principios básicos y no renunciar a ellos.

Si no nos adaptamos a nosotros mismos, si no nos aceptamos y nos queremos, si no vamos por la vida con la cabeza alta y sabiendo que nos queremos y nos aceptamos, entonces es muy difícil que nos adaptemos al resto de las cosas, al mundo que nos rodea.

La adaptación a uno mismo es especial por su importancia, dedicaré un artículo solo a este apartado.

 
Pérdida de seres queridos

Hay situaciones especiales que requieren adaptaciones también especiales y que son más difíciles. Estas son las adaptaciones a pérdidas de seres queridos. La adaptación a estas situaciones dependerá en gran parte de la adaptación a uno mismo, y de la reacción y las acciones que se realicen para modificar los hábitos.
Estas son situaciones muy especiales  y dedicaré un artículo a estos casos.

 

Espero que tengáis  una buena adaptación a la vuelta de vacaciones y a la venida del otoño.

Feliz semana a tod@s




Artículos relacionados                   Enlaces de interés
 
El cerebro y la mente                    Psicólogos Madrid Logoser
 



 


lunes, 6 de agosto de 2012

Autoimagen y Autoestima

Hola a tod@s, la entrada de hoy trata dos conceptos relacionados entre si y muy importantes a la hora de comprender el por qué de nuestros pensamientos y nuestros comportamientos.
Espero que os guste.

 




 
¿CÓMO NOS VEMOS?
¿qué opinión tenemos de nosotros mismos?
La imagen que tenemos de nosotros mismos es fundamental para nuestra vida y nuestro comportamiento.
¿te ves como una persona atractiva?
¿te ves como una persona sin ningún atractivo para los demás?
¿te ves como una persona inteligente o no?
¿te ves como alguien interesante y divertido o como alguien sin  interés para los demás?
¿te ves inferior a otras  personas (menos interesante, mas feo/a, mas aburrido/a …)?
¿te sientes orgulloso de ti mismo o  no te gustas nada?
¿te gusta expresar tus opiniones y lo haces con seguridad en ti mismo?

Hay muchas preguntas que podemos hacernos y que nos ayudarán a detectar cual es la imagen que tenemos de nosotros mismos, cuales son las cosas que nos gustan o nos disgustan sobre nosotros, y cuáles son los  problemas que requieren solución.
Podemos ver si la imagen que tenemos de nosotros mismos coincide con la realidad o si tenemos una imagen distorsionada.
También podemos averiguar cual es nuestra autoestima, si nos vemos como personas inferiores, si tenemos complejos o si nos queremos y nos tratamos como merecemos.

La autoestima está determinada por el concepto que tenemos de nuestro físico, nuestra moral, nuestro carácter, nuestra familia y las personas que nos rodean.
Ni la autoimagen ni la autoestima  son fijas, sino que se van formando a lo largo de nuestra vida con nuestras experiencias, con nuestros pensamientos, nuestra vivencias y con lo que los demás nos transmiten.

La autoimagen y la autoestima están en constante modificación, pero pesa mucho lo ya vivido (sobre todo  lo vivido a lo largo de nuestra infancia). De todas formas podemos modificarlas y mejorarnos a nosotros mismos.



Modificar comportamientos
Cambiar nuestro comportamiento por nosotros mismos, si ayuda,  no es nada fácil, de todas formas podemos intentarlo, para ello debemos:
1- Detectar el/los problema/s. Cuando nos encontramos en una determinada situación que nos resulta incómoda, es que ahí hay un problema. Si tenemos determinados comportamientos, conductas o pensamientos que nos molestan de nosotros mismos y no sabemos como eliminarlos, ahí hay un problema.
2- Analizar, piensa qué te ha pasado, por qué has reaccionado así, que hubieras podido hacer para sentirte más a gusto con tu conducta, y por qué crees que no lo has hecho, que pensamientos o situaciones tienes grabados en tu subconsciente que te hacen actuar de una determinada manera. Que situaciones y que personas pueden haber influido para que tengas estos problemas.
- Actuar. La próxima vez, intenta comportarte de la forma que te hubiera hecho sentir bien. Relájate y ten acercamientos pequeños par ir cambiando los automatismos de nuestra mente.Ten pensamientos positivos acerca de ti mismo y piensa que vas a cambiar.

Es difícil cambiar, hay que intentarlo una y otra vez e ir haciendo acercamientos a lo que queremos, y , muy importante, felicitarnos a nosotros mismos por nuestros intentos.



EL AMOR A SI MISMO
El amor a si mismo es un elemento importantísimo para una adecuada autoestima. Esta manera de amor a uno mismo no depende de ninguna condición , es un amor que se siente a pesar de los defectos y límites, de fracasos o reveses, es algo interior que nos hace  sentirnos dignos de amor y respeto.
Gracias a la fuerza que nos da este amor a nosotros mismos, podemos resistir la adversidad y superar los fracasos.
 El amor a sí mismo no evita el sufrimiento pero ni nos protege y nos ayuda a superar cualquier contrariedad. También nos ayuda a vivir más felices y a hacer más felices a los demás .
Actualmente se sabe que el amor a uno mismo depende, en gran parte, del amor que nos dió nuestra familia cuando éramos niños y de los “sentimientos  afectivos” que se nos dieron otras personas significativas desde los primeros años de vida.
De todas formas, como todo, el amor a uno mismo también se puede aprender, podemos aprender  a conocernos, a aceptarnos y a querernos.

Tratamos de comportarnos de acuerdo con la imagen que  tenemos de nosotros mismos,  de igual manera, si nos queremos a nosotros mismos seremos más capaces de realizar cambios, por eso, si queremos cambiar nuestros comportamientos debemos comenzar por cambiar nuestra autoimagen y mejorar nuestra autoestima.

Como hemos visto, las personas que se resisten a ajustar su autoconcepto a la realidad tienen mayor probabilidades de padecer algún tipo de psicopatología. Una forma de ser demasiado rígida e inflexible está menos dispuesta a hacer dichos ajustes. De hecho, la mayoría de las personas con trastornos psicológicos tienen dificultades cuyo origen está, al menos en parte, en ciertas características de su personalidad. La forma que tenemos de vernos a nosotros mismos, al mundo y a los demás puede estar produciéndonos problemas y sufrimiento. 
Las personas deprimidas, por ejemplo, se ven como individuos sin valor a los que nadie quiere; interpretan comportamientos neutros como rechazo, desprecio, etc. Suelen dar gran importancia a los acontecimientos negativos y casi excluyen los positivos.

Los trastornos de personalidad son exageraciones de formas de ser normales. Por ejemplo, las personas vigilantes y suspicaces a quienes no se les escapa ningún detalle y que piensan que hay que vigilar para que nadie nos engañe, o que ocultan cosas y están continuamente preocupados por que no se descubra su secreto, pueden transformarse en personas paranoicas, etc.

El desarrollo personal consiste en potenciar nuestras propias aptitudes de acuerdo con nuestra forma de ser; aprender a utilizar esas cualidades de forma constructiva y equilibrar los distintos aspectos de nosotros mismos. Sacar el mayor partido posible dentro de las capacidades de cada uno.



¡LIBÉRATE!
Ahora me  voy a dirigir a esas personas que viven o han vivido durante gran parte de su vida con alguien que les hace sentirse poca cosa, con alguien que les dice continuamente lo que deben y no deben hacer, con alguien que no escucha su opinión, con alguien que constantemente está enviando mensajes de “tu no vales”, “tu sin mi no serías nada”, “nadie te querrá como yo”, “quien te va a querer a ti”, “no eres atractivo/a”, “no eres divertido/a”, “tu opinión no importa”…
También me dirijo a todas aquellas personas que viven o han vivido gran parte de su vida con personas que siempre se están quejando, con personas que poco a poco nos van haciendo sentirnos cada vez más responsables de su estado,  personas que se valen de nuestro buen corazón para conseguir siempre lo que quieren y que nos hacen sentir atados a ellos y culpables si no  hacemos lo que quieren o no les prestamos la atención que requieren.

Si eres una de esas muchas personas, te  digo que:
*** todo esto se ha ido grabando en tu subconsciente, y por ello , es muy probable que  sientas miedos, que te sientas atado/a, que tengas sentimientos de culpa, que sientas que no puedes cambiar o que lo que te han repetido tanto tiene algo de verdad.
*** También te digo que puedes cambiar,  que puedes y debes ver cómo eres realmente, que debes rebelarte contra estas personas y no permitir que te envíen esos mensajes negativos continuamente y que, por supuesto, todas las personas somos únicas e irrepetibles, y  por  lo tanto especiales, y nos merecemos lo mejor.

Líberate, te mereces cosas mejores, rebélate, quiérete, descubre tu gran potencial interior, valora lo que haces, propónte cambiar, habla con estas personas y expresa tus opiniones,  empieza por  cambios pequeños y felicítate por cada pasito que  des.

Los grandes cambios empiezan por pequeños pasos y cada pequeño cambio es un gran triunfo. Lo  importante es proponérselo e intentarlo.

Ánimo!!



Me voy unos días de vacaciones. El siguiente artículo será en septiembre.

Felices vacaciones a tod@s .
Mer Muñoz

lunes, 30 de julio de 2012

2 Congreso Internacional de Liderazgo Femenino 2012

Hola a tod@s,
Este blog apoya absolutamente la capacidad del ser humano (hombre o mujer) para mejorar y para encontrar la felicidad y el éxito comenzando a buscar desde nuestro interior.

Hoy quiero informaros de un acontecimiento que os puede interesar, se trata de el "II Congreso de Internacional de Liderazgo Femenino". Me han solicitado que ayude a difundir la noticia,  y así lo hago, porque considero que este congreso y esta página ayudan a ver a la mujer mas allá de su físico, valorando las cualidades interiores y la capacidad de liberarse de una falsa autoimagen para convertirese en personas nuevas y capaces de grandes logros.


toda la información en www.lifeschool.es