domingo, 30 de octubre de 2016

Cambios y Adaptación




A lo largo de la vida sufrimos muchos cambios (trabajo, relaciones, pareja, pérdidas...)

Los cambios muchas veces trastocan nuestra vida.
De repente nos sentimos inseguros, con gran incertidumbre.

A veces las circunstancias nos hacen sentir en la cuerda floja, a punto de caer al abismo.

De repente perdemos el trabajo, o una relación, cambia nuestro entorno o estado físico...

Estos cambios pueden producir ansiedad generalizada, estrés, trastornos del sueño, trastornos físicos...

Las personas que tienen más necesidad de control sobre su vida lo pasan peor, aunque lo normal es que estos cambios nos afecten en mayor o menor medida a todos.

¿Qué podemos hacer para superar estos cambios?

Después de unos días de asimilación toca adaptarse. para ello lo primero es aceptar el cambio, dejar de negarlo, el cambio ha ocurrido, es un hecho y lo aceptamos como un proceso en nuestra vida.
Entre otras cosas, puede ayudarnos el compartir  este cambio, hablarlo con personas de nuestro entorno o confianza (si lo ocultamos o mentimos sobre ello, le estamos dando mayor gravedad).

Después es bueno comenzar a preguntarnos sobre las nuevas posibilidades que se abren en nuestra vida. 
Por pequeñas que sean las cosas que puedes hacer, hazlas. Cualquier pequeño cambio es muy valorable, ya que esto hace que los pensamientos internos cambien también (sin darnos cuenta)  y estos cambios de pensamientos facilitan el que actuemos de otra manera y estas actuaciones vuelven a incidir sobre nuestros pensamientos... se va generando un circulo positivo que se va haciendo más y más grande y que nos ayuda a salir del estado en el que estábamos.

A veces estamos tan acostumbrados a pasar horas y horas en el trabajo que solo sabemos valorarnos en función de nuestra profesión, y no sabemos ver a la persona y su gran valor como ser humano único, y con total derecho a lo mejor.

A veces estamos tan acostumbrados a estar con otra persona que solo nos valoramos en función de esa relación y no somos capaces de vernos como individuos independientes.

Esto nos hace más difícil ver nuevos caminos, pero los hay, siempre los hay. 
Es bueno moverse en cualquier dirección, porque acabaremos viendo otra puerta que traspasar, otro camino que andar.

A veces la vida nos da un empujón y nos saca de nuestra zona de confort, nos lleva a situaciones nuevas donde nos sentimos vulnerables y desamparados.

Y muchas veces este empujón nos lleva a otras acciones que si las sabemos aprovechar nos serán muy útiles.
Podemos aprovechar este empujón para crecer, para hacer cosas que no habíamos hecho por miedo, o por falsas ataduras.

Saber ver más allá de lo que se ve a simple vista. Saber adaptarse y aprovechar al máximo las nuevas circunstancias. Aprender a valorar otras cosas importantes en la vida.
Todo esto no solo nos aliviará sino que además nos ayudará a sentirnos mejor con nosotros mismos (incluso mejor que antes del cambio).


Aprovecha el cambio para mejorar.
Para ver las cosas con más sabiduría.

Todo cambio trae nuevas puertas con muchas posibilidades. En nuestra mano está el abrirlas.



Mercedes Muñoz




sábado, 3 de septiembre de 2016

Adaptación postvacacional



Al terminar el período vacional muchas personas sufren ansiedad, insomnio, estrés... Esto es normal ya que todos requerimos un tiempo para adaptarnos a las nuevas situaciones.
Esto suele durar unos días, pero a veces se alarga y puede llegar a convertirse en un trastorno o incluso en depresión.

Hay múltiples razones que pueden afectar a ello, en este artículo hablo de 2 de ellas.

Pensamientos rígidos en cuanto a que solo en vacaciones podemos planear tiempo para nuestro disfrute.

Estrés,  prisas,  obligaciones,  rutina,  falta de tiempo, cansancio...

La sociedad actual nos exige mucho y sin darnos cuenta nos encontramos sumergidos en una espiral de acciones diarias de las que no sabemos salir, ni siquiera nos planteamos salir.

A veces, solo nos permitimos salir de esa espiral en determinados períodos 
(generalmente vacaciones) convirtiendo el período vacacional en el único tiempo para disfrutar y permitirnos salir de todo ese círculo. 

Dividimos nuestra vida en 2 extremos: 
     El tiempo laboral y el tiempo vacacional.

     Tiempo laboral como tiempo en que no tenemos derecho a disfrutar sino que es un tiempo en que solo debemos ser eficaces (un tiempo lleno de obligaciones, un tiempo en el que no  disfrutamos apenas y nos centramos solo en actuar, muchas veces  de  manera automática, sin parar, sin meditar, 
sin pensar mas allá de nuestras rutinas y nuestros resultados.)

     Tiempo vacacional, como el único en el que nos permitimos ser de otra manera, cambiar nuestras rutinas y cuidarnos un poco, tiempo en 
que nos permitimos regalarnos cosas que  nos gustan.


Este pensamiento dicotómico hace que muchas veces sea  extremadamente difícil adaptarse a la vuelta de las vacaciones.

Rompamos esta dicotomía.



Miedo al cambio, conformismo con relaciones y circunstancias que no nos hacen sentirnos felices.

Además de esto, muchas veces hay por debajo emociones escondidas que no queremos o no podemos ver, generalmente miedos, a veces subconscientes, que vuelven y nos provocan ansiedad y frustación, y no sabemos como evitarlos o detectarlos.
Por ejemplo miedo al cambio, miedo al miedo, miedo a la desaprobación...

Estos miedos pueden estar provocando que nos conformemos con situaciones que no nos hacen felices (trabajos en los que no nos encontramos realizados, personas que nos hacen sentir mal, problemas de pareja o familiares ...). 

Esto añade dificultad a la adaptación postvacacional, ya que vemos como después de las vacaciones volvemos irremediablemente a estas situaciones con las que nos hemos "conformado" pero que realmente no queremos.

Detectar esos miedos nos ayuda a tener más control sobre ellos, y a tomar acciones si queremos hacerlo.



¿podemos dedicar tiempo a disfrutar aunque no sean vacaciones?
¿podemos cambiar costumbres automáticas?
¿podemos trabajar para ser mas conscientes de las cosas que  hacemos y de por qué las hacemos?
¿podemos planificar cosas que nos hagan disfrutar, solo por el hecho de disfrutar, sin necesidad de ser eficaces, sin juicios y sin expectativas, aunque sea tiempo no vacacional?
¿Podemos detectar y afrontar nuestros miedos?

¿nos lo permitimos?



Con o sin ayuda, intentémoslo.





                                           Mer Muñoz


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Viaje interior - Adaptación



domingo, 29 de mayo de 2016

Mindfulness - consciencia y relajación




Estamos sumidos en un día a día de trabajo, obligaciones, estrés, ...un círculo del que es muy difícil salir, es como estar subidos en un vagón que nos obliga a hacer cosas y cosas y no hay manera de  bajar de él.
Es muy positivo parar de vez en cuando e intentar hacer algo por salir de ese círculo,  algo para mejorar nuestra vida. 
Darnos cuenta de que existen otras maneras de ver las cosas, otra forma de interpretar la vida y nuestras relaciones. otra manera más real, más relajada, donde podamos ser nosotros mismos.

Hay distintos métodos que nos ayudan a esto. Uno de ellos es Mindfulness y en este post quiero hacer una pequeña introducción, lo iré ampliando en otros.

Mindfulness, es una técnica que nos ayuda a conectar con nosotros mismos, a conectar con nuestros momentos, nuestra consciencia, nuestro cuerpo y nuestra mente.
También nos ayuda a relajarnos tanto mental como físicamente.

Es una técnica con la que podemos concentrarnos en lo que queremos y  no dejarnos llevar por los automatismos mentales en los que nos vemos cada vez más envueltos y que nos suelen causar problemas como estrés o ansiedad.

Aprendemos a ser más conscientes y tener menos tiempo la mente en modo "rumiación"  que nos hace actuar a menudo de forma autómata.

Con Mindfulness, también podemos adquirir técnicas que nos ayuden a controlar nuestras emociones.

Además, Mindfullness trata el manejo del estrés, ayudándonos a controlar y manejar emociones que causan estrés ( el miedo, la rabia, la tristeza y la alegría. )

Una de las técnicas que se utilizan es  "La regulación emocional "
Es un proceso por el cual uno influye en qué tipo de emociones siente, cuándo las siente, cómo las experimenta, cuánto duran y cómo las expresa. Es un método con retroalimentación, más o menos consciente, dependiendo del momento.

Las emociones deben ser breves y relacionadas con algo. Cuando una emoción se vuelve permanente o se olvida su causa, tenemos un estado de ánimo que no es adaptativo y que se alimenta a sí mismo, condicionando la percepción de la realidad en un sentido. 
Esto es un problema y nos puede llevar a un estado anímico no deseado y duradero (como estados de depresión, ansiedad generalizada...)

Existen distintas técnicas que nos ayudan a manejar emociones, una de ellas es la del  maestro Vietnamita Thich Nath Hanh1, que consiste en aproximarse a la alteración emocional en pasos concretos.




Salgamos de vez en cuando de nuestro círculo cerrado, paremos el vagón descontrolado de obligaciones, deberes, costumbres impuestas, quitemos el piloto automático y pongámonos al mando decidiendo dónde queremos ir, quizás queramos cambiar el rumbo de algunas cosas, o simplemente llevar nosotros el control.  



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lunes, 14 de diciembre de 2015

Autocondicionamiento psíquico - visualizaciones - hipnosis




El subconsciente es la parte de la mente situada en la región del tálamo y del hipotálamo, actúa como una perfecta grabadora detectando y archivando millones de datos durante toda nuestra vida y suministrándolos a nuestra mente consciente contantemente, en cualquier situación y de manera totalmente transparente, sin que nos demos cuenta.

Sin saberlo, el subconsciente está dirigiendo nuestra vida,  nuestras emociones, nuestro miedos, nuestros  actos.

El subconsciente se rige por todo lo que tiene grabado, por asociaciones creadas, por mensajes recibidos, por todas las vivencias experimentadas y decisiones tomadas desde que nacemos.

¿Te imaginas un subconsciente lleno de mensajes positivos, de imágenes y experiencias de seguridad, de amor y de confianza. Lleno de frases como "tu puedes", "tu te mereces lo mejor", "tu eres una persona que sabe y debe cuidarse"...?
¿Cómo sería una persona con un subconsciente lleno de ese tipo de información? Seguro que tendría una gran fuerza interior y que  pondría todo su empeño, sin impedimentos en aquello que quisiera conseguir.

Generalmente tenemos otro tipo de información grabada, y muchas veces esa información está tan guardada que no somos conocedores de ella, sin embargo eso no significa que no esté actuando. Esa información a la que no accedemos de forma consciente, al estar en el subconsciente, está afectando de manera "invisible" a nuestra vida. El subconsciente se encarga de ello.
Los mensajes, vivencias, imágenes, asociaciones negativos nos frenan y nos atan al pasado. También se encargan de que actuemos de determinada manera y no de otra sin que sepamos explicar por qué.
A veces pensamos que hemos nacido así, pero lo cierto es que son conductas y pensamientos aprendidos a partir de todo lo vivido y experimentado en nuestra vida, aunque no nos acordemos de ello.

Por eso es muy importante llegar a las asociaciones más profundas del subconsciente, esto nos ayudará a entender nuestro comportamiento y nuestra manera de vivir.

Es bueno que nos acerquemos a nuestros más profundos miedos y experiencias guardadas, conocerlas y comprenderlas nos ayuda a liberarnos y a crecer.

La relajación y la hipnosis nos permiten acercarnos al subconsciente, eliminando barreras de la mente consciente.

Además, a través de la hipnosis y el control mental podemos introducir en nuestro subconsciente imágenes y mensajes de tipo positivo que nos ayuden aún más a liberarnos, a mejorar y a tener más fuerza y menos frenos insconscientes a la hora de vivir cualquier situación.



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El cerebro y la mente
El cerebro y la mente II
El cerebro y la mente III. Hipnosis









lunes, 20 de julio de 2015

Relaciones de pareja. Separación, emociones y adaptación



 
 
Cuando una relación de pareja se acaba, sea cual sea el motivo, siempre es necesario un período de adaptación al nuevo estado.

Independientemente de quien sea el que hay tomado la decisión, o la última decisión de acabar con la relación, el tiempo de adaptación es necesario en cualquier caso.

Es verdad que, dependiendo del nivel de dependencia, o de la capacidad de adaptación, y en gran medida de los pensamientos que tenemos, la adaptación será más o menos difícil y más o menos larga.

En cualquier caso, este período tiene altibajos emocionales y en él podemos experimentar muchas emociones distintas, que también se pueden ver reflejadas en síntomas físicos como (taquicardias, problemas digestivos, falta de sueño, problemas musculares, dolor de cabeza...)

Nuestro cuerpo y nuestra mente están relacionados y forman un todo, de tal manera que los problemas mentales afectan a nuestro cuerpo, así como nuestros problemas físicos también afectan de manera directa a nuestro estado emocional.
 

Sentimientos y emociones
Ante una separación se pueden experimentar emociones y sentimientos parecidos a los de un duelo (pues no deja de ser una pérdida y una nueva situación vital a la que adaptarse)
Se pueden dar sentimientos de tristeza profunda, desarraigo, no saber muy bien cual es nuestro sitio o a que dedicar nuestro tiempo, soledad...
Si además se da la circunstancia de que también existe un cambio de domicilio, se pueden añadir sentimientos de pérdida de raíces, sentirse en un lugar que  no es el tuyo, echar de menos la casa anterior, los muebles, las paredes, la luz, los pasillos, el portal, el barrio, los vecinos...
Cuando además la separación viene acompañada de no-aceptación del entorno, también se suman sentimientos de culpa ya que los demás se encargan de recordarnos una y otra vez que lo hemos hecho mal, que estamos equivocados, que somos "malos" "tontos"...


La culpa
Ante una separación el sentimiento de culpa y saber manejarlo es muy importante. Este sentimiento se puede tener por tomar la decisión, por no tomarla, por haber actuado de una  determinada manera durante la relación, por no haber actuado...
 Puede verse aumentando ( y mucho )por la reacción de los demás ante la separación, por los mensajes que recibimos de nuestros allegados, familiares o no.
El sentimiento de culpa puede llegar a pesar tanto que nos confunda, que nos paralice o que nos haga entrar en una depresión.
La culpa puede ser buena cuando nos permite  avanzar  o rectificar pero no cuando nos confunde o nos hace tener pensamientos distorsionados que no son reales, tampoco cuando nos paraliza  o nos impide hacer lo que realmente queremos.
La culpa, generada por los demás o por nosotros mismos es un sentimiento muy invalidante, es bueno que nos enfrentemos a ella y que sepamos interpretarla de una manera realista.


Adaptación
Es positivo que nos permitamos tener este período de adaptación, que nos permitamos sentirnos mal, tristes, con poca fuerza, con sentimientos de soledad y tristeza. Normalizando la situación y no exigiéndonos estar bien desde el principio. El exigirnos estar bien a muy corto plazo puede generarnos más ansiedad y más mensajes negativos que nos lanzaremos a nosotros mismos ("debería sentirme bien", "soy un débil por estar así", "no soy capaz de ser independiente", "siempre me sentiré así" ...)
También el esperar sentirse bien en poco tiempo puede confundirnos y hacernos pensar que nos hemos equivocado al tomar la decisión o que no podemos sentirnos bien sin nuestra ex-pareja.

A menudo quien decide poner fin a la relación es quien más ha sufrido en ella, a veces quien decide poner fin a la relación es simplemente la persona que decide dejar de cerrar los ojos  ante la realidad de una relación rota por distintos motivos, por eso también es posible que la persona que decide poner fin a la relación tenga un proceso de adaptación difícil.

Date tu tiempo, y vive el proceso.
Independientemente de que hayas sido tu quien tomó la decisión o no e independientemente de los motivos, necesitas un tiempo de adaptación, necesitas pasar el proceso y respetar tus emociones sin castigarte por tenerlas.

Demos tiempo a que nuestra mente se adapte, a que nuestro nuevo estado se normalice, a que sepamos disfrutar de la vida de otra manera, a que aprendamos a sentirnos bien en nuestra nueva situación.  Demos tiempo a que nuestro proceso de adaptación se complete, no nos rindamos antes de tiempo y no saquemos conclusiones precipitadas.

Date tiempo para adaptarte, permítete sentirte mal, no te pongas etiquetas por ello.
Aprende de tu nueva situación y no dejes que los demás piense por ti.



Mer Muñoz
 

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Relaciones de pareja. Vencedores y vencidos

Relaciones de pareja. Las emociones

Como superar una ruptura amorosa (Mayte Pascual)









domingo, 21 de junio de 2015

Relaciones de pareja. Vencedores y vencidos






A veces vemos la relación de pareja como un combate. Una relación en la que hay un vencedor y un vencido, una especie de batalla donde hay que ganar ("dejar antes de que os dejen", "no dar más de lo que nos dan", "medir nuestros sentimientos y emociones", "no demostrar lo que sentimos", "hacernos valer más que nuestra pareja" ...).

A veces, sobre todo cuando una pareja se separa, entramos en una dinámica de querer salir "ganadores", en ciertos círculos (por desgracia bastante extendidos) incluso se vive como algo vergonzoso el hecho de que sea nuestra pareja la que nos haya dejado y no al contrario. Como si este hecho nos restase valor como personas.

Aquí no vamos a hablar de vencedores ni vencidos, sino de quien da más y de quien se lleva más de una relación y no a nivel material, (eso lo dejamos a otro tipo de profesionales) sino a  nivel emocional.

En las relaciones no hay vencedores ni vencidos, no es un combate, ni un juego, ni una apuesta. Dos personas mantienen una relación porque quieren compartir vivencias, emociones y sentimientos. Porque hay un placer en vivir, hablar, compartir momentos y sentimientos. Porque existe un beneficio mutuo y unos sentimientos comunes de ayudarse y de hacer lo posible porque nuestra pareja sea feliz y porque existe una conexión emocional y una confianza mutua.

No hay vencedores ni vencidos, lo que hay son personas que se entregan más y personas que se entregan menos, personas que ponen más esfuerzo y más  ilusión y personas que simplemente se dejan llevar. Personas que se implican más o menos a nivel emocional.
Personas que ponen más ilusión y personas que son más frías o que mantienen barreras para no arriesgarse, para no sufrir, para no perder, para no implicarse demasiado.                                                                            

¿Podemos hablar de vencedores o vencidos cuando estamos hablando de sentimientos? cuando una relación acaba, lo que termina es la relación, pero sus miembros siguen siendo quienes son. Lo que acaba es una conexión especial. Los motivos en el fondo son lo de menos porque sea cual sea el motivo, lo cierto es que el amor ya no es tan especial como para mantener unidas a dos personas.

Da igual quien decida terminar la relación, porque el motivo siempre es común.

De esa relación quedará lo que cada uno haya puesto, cada uno se llevará momentos intensos, inolvidables, emocionantes, cada uno sabrá si puso o no "toda la carne en el asador", cada uno sabrá si esa relación que ya acaba será un recuerdo de una relación bonita, con vivencias importantes, o si será el recuerdo de una relación en la que no se implicó.

Cuando una relación se acaba siempre quedan unas vivencias, cuanto más intensas, nobles y emotivas sean, mayor será el tesoro que se llevará esa persona consigo, y ese tesoro no se lo podrá quitar nadie. Es un tesoro incalculable de sabiduría, emociones, sentimientos y vivencias. Es un tesoro que no hay que compartir, no hay separación de bienes, cada uno se queda con lo que realmente ha vivido. (pobreza o riqueza de sentimientos, esfuerzo, nobleza...)

Vive sin miedo tu relación, sin miedo a que acabe, sin miedo a perder. Cada momento bonito vivido es una riqueza que te quedará para siempre.
 
Si la relación acaba al menos te quedarán todas esas experiencias importantes y únicas. Apuesta a fondo, esfuérzate porque la relación funcione, no esperes a que tu pareja se ocupe de todo, ocúpate tu, si te importa tu relación, apuesta sin miedo, vívela lo más intensamente que puedas, intenta construir algo muy bonito, se noble y haz todo lo posible por que funcione como tu quieres.
Busca la relación que tu quieres e intenta construirla.

Si la relación acaba, sea cual sea el motivo, si tu has vivido intensamente, si te has esforzado para que funcione, si has puesto lo que estaba en tu mano, entonces siempre tendrás ese tesoro en tu corazón.
Tu  siempre serás ganador porque has construido algo hermoso, al menos lo has intentado.


Adaptación a la ruptura

Cuando una relación acaba, se requiere una adaptación a la ruptura, a la pérdida y a la nueva etapa de la vida, independientemente de quien haya decidido acabar con la relación.
Este será un artículo nuevo, solo quiero apuntar una cosa: sean cuales sean los motivos, sea cual sea tu postura y tu posición, toda ruptura requiere su proceso de adaptación, date tiempo y no te niegues a sentir emociones incómodas. No te sientas débil por estar triste, es un proceso que hay que pasar en mayor o menor medida.


Los bienes materiales son positivos pero atesorar bienes espirituales es lo que de verdad nos hace vivir y sentirnos vivos.



Mer Muñoz

  


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sábado, 14 de febrero de 2015

Relaciones de pareja. Las emociones.




Las relaciones de pareja nos acompañan  a lo largo de nuestra vida.
Son muy importantes y afectan en gran medida a nuestros sentimientos y a nuestro estado de ánimo, así como a las emociones.
Con una pareja podemos experimentar emociones intensas que no obtendremos con otras relaciones.
Hay personas que se protegen y se cierran a las emociones, no se dejan llevar y mantienen una coraza que no les deja sentir emociones fuertes ( a veces esto se debe a un miedo interno al sufrimiento, o miedo a sentirse vulnerables o poco racionales). Esta coraza impide que las emociones se sientan con verdadera intensidad (tanto las positivas como otras menos alegres) y la relación no se vive con la misma intensidad.
Si quieres vivir plenamente deja que las emociones te afecten, vívelas sin miedo, arriésgate y siente.

Pueden hacer que nuestra vida se más plena, con más ilusiones, pueden hacer que tengamos más ganas de vivir cada día, o por el contrario, pueden hacer de nuestra existencia algo más complicado y triste.

Una pareja es alguien que nos acompaña en nuestra vida, alguien con quien nos gusta estar, que nos hace tener pensamientos positivos con respecto a nosotros y a nuestra vida.
Las relaciones de pareja no son iguales para todos, lo importante es que en cada pareja, las dos personas estén de acuerdo en lo que ofrece cada una. Que los dos componentes se sientan  felices con lo que dan y lo que obtienen.
Que la balanza esté compensada. Que los dos miembros se sientan queridos, cuidados y respetados.


El compromiso. 
Cada pareja establece el nivel de compromiso que quiere tener.
Hay personas que no se quieren comprometer (por distintos motivos:  por miedo, porque no quieren ataduras, porque no están convencidos de lo que quieren o de su pareja...)
El nivel de compromiso es importante ya que una pareja es algo más que alguien con quien tener encuentros.
Si no quieres comprometerte con tu pareja es bueno que te plantees cual es el motivo. Quizás sea porque no estés con la persona que te hace feliz.
Te mereces estar con alguien con quién te sientas pleno, alguien que te haga sentirte afortunado, alguien con quien de verdad sientas que quieres comprometerte, alguien que te haga sentir algo tan especial que no tengas dudas. Busca a esa persona.
Busca esa persona que haga que tus dudas desaparezcan, que haga que quieras comprometerte sin dudas.

Todos tenemos derecho a buscar la relación que queremos, a sentirnos merecedores de tener una pareja que nos de lo que nosotros estamos dispuestos a ofrecer.
 
 
 

Las palabras y los actos.
Hay personas que se contradicen, sus palabras expresan unos sentimientos y sus actos otros. No nos dejemos engañar, a veces las palabras son muy hermosas pero  los actos nos demuestran que esa persona no nos quiere como dice, o que no está dispuesto a realizar ningún sacrificio por estar a nuestro lado o por hacernos sentir mejor.
No nos conformemos con las palabras, las acciones son una manera de expresar los sentimientos verdaderos.
 
 

Si no eres feliz, ¿crees que podrás hacer feliz a tu pareja o a los que te rodean?


No hemos venido a este mundo para sufrir, tampoco hemos venido para hacer felices a todos excepto a nosotros. No nos engañemos, si no somos felices tampoco podremos hacer que lo sean los que están alrededor.


 
No te conformes con alguien que no te quiere como tu deseas, que no está dispuesto a dar lo que tu ofreces.
 
Si tu relación no te hace feliz, no te quedes quieto. Las cosas no cambian solas.
 
Pide ayuda, intenta cambiarla o mejorarla, busca tu felicidad.
 
Tu relación de pareja es demasiado importante. No te conformes.



Mer Muñoz
 
 


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